ENDOMETRIOSIS navarra
Tratamientos
Entender la endometriosis es empezar a dejar de normalizar el dolor.
No hay un único tratamiento para todas
Cada mujer vive el dolor de forma distinta, pero entender los mecanismos que lo sostienen puede ayudar a abordarlo de forma más completa.
Una asociación construida desde dentro
- La información contenida en esta web tiene carácter informativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento por parte de profesionales sanitarios especializados. Ante cualquier síntoma o duda, consulta siempre con tu ginecólogo/a o el profesional médico adecuado en tu caso.
Tratamiento del Dolor
El dolor es uno de los síntomas más limitantes de la endometriosis.
En algunos casos se utilizan analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos (AINES), para reducir el dolor y la inflamación. Pueden ayudar, especialmente en dolores menstruales o crisis puntuales, pero no tratan la causa de la enfermedad.
Cuando el dolor se vuelve crónico, el abordaje suele necesitar algo más amplio.
A veces intervienen unidades de dolor, fisioterapia especializada, tratamiento hormonal, apoyo psicológico o cambios en el estilo de vida.
Porque el dolor en la endometriosis no siempre depende solo de las lesiones visibles. También puede estar relacionado con inflamación persistente, tensión muscular, adherencias o sensibilización del sistema nervioso.
Tratamientos Hormonales
Los tratamientos hormonales son una de las opciones más utilizadas para controlar los síntomas.Su objetivo es reducir la estimulación
hormonal que favorece la actividad de las lesiones endometriósicas. No eliminan la enfermedad, pero pueden ayudar a disminuir el dolor, regular o suprimir el sangrado y mejorar la calidad de vida en muchas pacientes.Entre
las opciones más utilizadas están los anticonceptivos hormonales combinados, las progestinas, el DIU hormonal y otros tratamientos que reducen la actividad ovárica.
La elección depende de cada caso.
No todas las mujeres toleran igual los tratamientos hormonales, y no todas tienen los mismos objetivos vitales o médicos.
Antagonistas y agonistas de GnRH
En algunos casos, especialmente cuando otros tratamientos no han sido suficientes, pueden utilizarse fármacos que actúan sobre el eje hormonal y reducen de forma importante los niveles de estrógenos.
Tradicionalmente se han usado agonistas de GnRH, que pueden inducir un estado similar a una menopausia temporal. Estos tratamientos pueden reducir el dolor, pero también pueden provocar efectos secundarios como sofocos, cambios de ánimo, sequedad vaginal o pérdida de densidad ósea.
En los últimos años han aparecido opciones orales más nuevas, como algunos antagonistas de GnRH. Entre ellos se encuentran tratamientos como relugolix combinado o linzagolix, que en determinados países se están incorporando para el manejo del dolor moderado-severo asociado a endometriosis. Suelen utilizarse con terapia hormonal añadida para reducir efectos secundarios como los síntomas menopáusicos o la pérdida ósea.
Son tratamientos que deben valorarse siempre con especialistas, porque no son adecuados para todas las pacientes, especialmente si hay deseo de embarazo.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía puede ser necesaria en algunos casos, especialmente cuando hay endometriosis profunda, endometriomas, adherencias importantes, afectación intestinal o urinaria, dolor severo o falta de respuesta a otros tratamientos.
La técnica más habitual es la laparoscopia, una cirugía mínimamente invasiva que permite visualizar la pelvis y tratar lesiones, adherencias o quistes ováricos.
Pero hay algo importante:
La cirugía de endometriosis no debería entenderse como una cirugía cualquiera.
Cuando la enfermedad es compleja, es fundamental que sea valorada por equipos con experiencia en endometriosis, especialmente si afecta al intestino, la vejiga, los uréteres u otros órganos.
Una buena cirugía puede mejorar mucho la calidad de vida.
Pero también requiere planificación, seguimiento y un abordaje posterior, porque la endometriosis puede reaparecer o mantenerse activa en algunas pacientes.
Fertilidad y Deseo de Embarazo
El tratamiento también cambia cuando existe deseo de embarazo.
Algunos tratamientos hormonales no son compatibles con la búsqueda gestacional, por lo que en estos casos el enfoque debe adaptarse. Puede ser necesario valorar la reserva ovárica, la afectación de trompas u ovarios, la presencia de endometriomas y el tiempo de evolución.
No todas las mujeres con endometriosis tienen problemas de fertilidad.
Pero cuando esta preocupación existe, merece una valoración específica, clara y sin alarmismo.
Cuidados Complementarios que pueden ayudar
Hay aspectos que no sustituyen al tratamiento médico, pero pueden formar parte de un abordaje más completo.
La alimentación, el movimiento, el descanso, la fisioterapia de suelo pélvico y el cuidado emocional pueden ayudar a mejorar síntomas, reducir inflamación, manejar el dolor y recuperar sensación de control.
No son “la cura”.
Pero pueden ser una parte importante del cuidado.
Alimentación
No existe una dieta única para la endometriosis.
Pero muchas mujeres encuentran mejoría al identificar alimentos que empeoran sus síntomas y al seguir una alimentación antiinflamatoria, equilibrada y adaptada a su caso.
Puede ser útil prestar atención a:
- Digestiones
- Hinchazón Abdominal
- Intolerancias
- Estreñimiento o diarrea
- Relación entre alimentación y brotes de dotor
Lo ideal es hacerlo con profesionales de nutrición formados en salud hormonal, digestiva o inflamatoria, evitando dietas extremas o restrictivas sin supervisión.
Movimiento y Ejercicio
El movimiento puede ayudar, pero debe adaptarse al cuerpo de cada mujer.
No se trata de forzar.
Se trata de encontrar una forma de moverse que no aumente el dolor y que ayude al sistema nervioso, la musculatura, la circulación y el bienestar general.
En algunas etapas puede ser ejercicio suave, caminar, movilidad, pilates terapéutico o trabajo de fuerza progresivo. En otras, el cuerpo puede necesitar descanso.
Escuchar el cuerpo también forma parte del tratamiento.
Fisioterapia y Osteopatía
La fisioterapia y osteopatía puede ser muy útil en muchas mujeres con endometriosis.
Especialmente cuando hay dolor en las relaciones sexuales, tensión pélvica, dolor lumbar, dolor al evacuar, cicatrices, adherencias o sensación de presión.
No trata directamente la lesión endometriósica, pero puede ayudar a reducir dolor, mejorar movilidad de tejidos y trabajar la respuesta muscular que muchas veces aparece como consecuencia de años de dolor.
Salud mental y acompañamiento
La endometriosis no afecta solo al cuerpo.
Afecta a la vida, a los planes, a las relaciones, a la autoestima y a la forma en la que una mujer confía en lo que siente.
Por eso, el acompañamiento psicológico puede ser importante, especialmente cuando hay dolor crónico, ansiedad, duelo por el diagnóstico, miedo al futuro, infertilidad o años de invalidación.
Cuidar la salud mental no significa que el dolor sea psicológico.
Significa que vivir con dolor también necesita sostén emocional.
Lo Importante
El tratamiento de la endometriosis debe ser personalizado, informado y acompañado.
A veces incluirá medicación.
A veces cirugía.
A veces fisioterapia.
A veces cambios en alimentación, descanso o movimiento.
Muchas veces será una combinación de todo.
Lo importante es que no se reduzca a una sola respuesta.
La endometriosis necesita una mirada completa.
En ASENNA
Trabajamos para acercar información clara, actualizada y útil sobre las opciones de tratamiento.
Para que cada mujer pueda entender mejor sus alternativas, hacer mejores preguntas en consulta y tomar decisiones informadas junto a profesionales especializados.
Porque tratar la endometriosis no es solo intervenir sobre una enfermedad.
Es cuidar una vida entera.
Hazte socia
Si algo de lo que has leído te resuena, empieza aquí
Porque la endometriosis no debería tardar diez años en tener nombre.






